Las zonas erógenas de la mujer y cómo estimularlas

1 abril 2020

las zonas erogenas de la mujer y como estimularlas - sadhana center

Conocer las zonas erógenas de la mujer y cómo estimularlas es un aspecto fundamental para disfrutar del acto sexual, bien sea en solitario o en pareja. Esto solo puede conseguirse explorando bien tu propio cuerpo y el de tu pareja, ya que te ayudará a saber qué zonas de tu cuerpo son más susceptibles de estimulación y cuáles menos. Para algunas mujeres, descubrir su propia sexualidad por sí mismas sigue siendo un tema tabú, pero no descubrirás tus verdaderas estimulaciones hasta que no lo pruebes. Igual ocurre en relaciones de pareja, en las que la falta de comunicación hace que no conozcan los verdaderos placeres de la persona que tienen al lado. En este artículo vamos a hablar sobre cuáles son las zonas más erógenas de la mujer y cómo estimularlas.

Tipos de zonas erógenas femeninas

Las zonas erógenas de la mujer no se limitan solo a la vagina o el clítoris, y es que hay partes del cuerpo que poseen multitud de terminaciones nerviosas que, siendo estimuladas de una forma adecuada, pueden provocar un inmenso placer en la mujer. Existen tres tipos de zonas erógenas femeninas: las primarias, las secundarias y las potenciales.

Zonas erógenas femeninas primarias

Son las más obvias y por tanto, las zonas más erógenas de la mujer. Se refieren a las zonas genitales y mediante las cuales, se llega al orgasmo: la vagina y el clítoris.

Zonas erógenas femeninas secundarias

Estas zonas, aunque no son imprescindibles para llegar al orgasmo, son un buen complemento para llegar a él y para que el acto sexual sea pleno. Varían de unas personas a otras, depende de la sensibilidad que tenga cada una en esa zona del cuerpo. En general, son zonas de la piel que ayudan a activar la excitación de las zonas primarias.

¿Cuáles pueden considerarse zonas erógenas femeninas secundarias? La boca, los pechos, los pezones, los muslos, las nalgas, el ano, el perineo, el pubis, los labios mayores y menores…

Zonas erógenas femeninas potenciales

Existen partes del cuerpo que activan sensaciones que pueden ayudar a humedecer la vagina e incluso intensificar el orgasmo en un momento dado. Como ocurre con las zonas erógenas femeninas secundarias, estas también pueden variar de una persona a otra, tanto a nivel de intensidad como de localización. Las orejas, el cuello, los pies o la zona alrededor de los pezones son algunas de las zonas erógenas potenciales.

¿Cómo estimular las zonas erógenas de una mujer?

Hay veces que nos cuesta saber qué son las zonas erógenas de la mujer y cómo estimularlas. La primera pregunta ya te la hemos contestado, vamos ahora a por la segunda cuestión.

Pues bien, existen multitud de formas para estimular las zonas erógenas de una mujer. Antes de nada, es fundamental que conozcas bien qué le gusta y qué no (si es necesario, pregunta). Pon tus cinco sentidos en lo que estás haciendo y presta atención a los preliminares, que serán parte fundamental para estimular las distintas zonas erógenas. Tendemos a pensar que mediante el tacto podemos llegar a estimular todas las zonas, pero hay más formas y más sentidos para llegar a ellas; por ejemplo, puedes acariciar partes del cuerpo con tus labios, respirar y susurrar en el oído o incluso tapar la vista con una venda, para que así se desarrollen más otros sentidos. También podemos usar juguetes sexuales como vibradores, succionadores, aceites, etc., para dar rienda a nuestras fantasías y nuestra imaginación.

Vamos a ver a continuación cómo puedes estimular algunas de estas zonas:

  • La vagina y el clítoris: se supone que esto deberíamos de saber cómo se hace ya que son las zonas erógenas principales de la mujer, ¿no? Pues bien, no es así. Hay muchas personas que no saben y que no le dedican tiempo a estimularlas, les pueden las prisas. El clítoris debemos excitarlo mediante caricias y movimientos circulares, bien sea con nuestras manos, o con nuestra lengua. La vagina es el área más erógena, pero también la más frágil, por ello debemos de tratarla con delicadeza y suavidad.
  • La boca (labios y lengua) es una de las zonas más sensibles, ya que contiene multitud de terminaciones nerviosas. Un simple roce en los labios hace que se liberen una gran cantidad de hormonas que pueden llegar a excitarnos. Besa sus labios, muérdelos y lámelos y, sobre todo, hazlo con pasión.
  • Los pechos y los pezones para las mujeres son zonas especialmente sensibles y con las caricias adecuadas, pueden provocar un estado de excitación máxima. Acaricia los pezones y la parte de su alrededor, muérdelos e incluso pellízcalos, siempre con delicadeza y poco a poco irás viendo cómo responde a los estímulos.
  • Para los muslos, especialmente la parte interna, puedes usar los dedos o la boca para acariciar de arriba abajo, pero sin llegar a la parte genital. Si hace mucho calor, puedes usar un cubito de hielo para realizar este movimiento, esto le excitará.
  • El cuello puede ser una zona que puede estimularse mediante un masaje, algo que se puede utilizar para comenzar el acto sexual, o para acariciar, besar y mordisquear con cuidado. La parte trasera del cuello es una zona inexplorada, aunque con mucha sensibilidad.
  • Las nalgas son una zona que estimulan mucho a la persona que es tocada, como a la persona que toca. Es una de las zonas preferidas para el tacto en el momento del acto, con una postura adecuada. Es posible que incluso en los momentos más calientes, pueda surgir algún “cachete” que ayude a llegar al clímax.
  • El perineo, una zona que puede ser que no conozcas por el nombre. Es la zona que va desde el ano hasta la vagina. Para muchas mujeres, una zona de alta estimulación ya q cuenta con numerosas terminaciones nerviosas. Estimularlo de forma delicada y sin prisa, puede convertirse en un inmenso placer para la mujer.